La primera entrada de mi blog.

3/5/20262 min read

Hola, querida sombrita. Gracias por leerme en este nuevo formato; es la primera vez que escribo para ti desde este medio.

Seguramente has notado que hace días no subo contenido o reels. Esto ha sido, sencillamente, porque no he tenido el interés de hacerlo. Durante mucho tiempo me castigué pensando que era por pereza o procrastinación, pero la realidad es otra: es difícil estar frente a una cámara fingiendo una seguridad y soltura que, en ese momento, no tienes. Ese minuto de video parece una eternidad cuando intentas encajar en un formato que te exige "quedar bien" con los demás.

Desde que inició el año, he navegado entre dudas y confusión, pensando en cuál debería ser mi siguiente paso. Hace unos meses terminé mi formación en psicología y siento que estoy iniciando de cero. Decidí dejar atrás a lo que me había dedicado por tanto tiempo para apostar por este nuevo proyecto.

Tras meses de lucha interna, me di cuenta de algo fundamental: estaba esperando ser "viral" para sentir que tenía la autoridad de hablarte, como si necesitara el permiso de las redes sociales para decir lo que pienso. Hoy entiendo que no necesito ese reconocimiento externo, sino reconocerme a mí misma: valorar lo que he aprendido y lo que hoy deseo compartirte.

Seguiré subiendo videos, pero desde un lugar distinto. Lo haré desde mi propio valor, con la valentía de mostrarme tal como soy y con el propósito de alimentar este emprendimiento desde mi propia autoridad.

¿Qué viene ahora?

Estoy iniciando una nueva etapa enfocada en crear espacios de crecimiento para ti:

  • Talleres: Diseñaré encuentros gratuitos para que explores más sobre ti y otros con costo que he preparado con mucho cariño.

  • Psicoterapia: En cuanto cuente con mi cédula profesional, ofreceré sesiones formales como psicóloga, especialista en arteterapia y psicoterapeuta Gestalt.

  • Nuevos formatos: Dejaré un poco de lado los videos de un minuto porque siento que la "sangre creativa" se corta en formatos tan breves. Prefiero brindarte más tiempo a través de estos pequeños blogs, correos electrónicos, carruseles en Instagram y, quizás, videos más largos y con mayor propósito.

Te quiero, querida sombrita, y espero que me acompañes en este nuevo sentir.